
El despido objetivo es una de las formas más habituales de extinción del contrato de trabajo en España. Esta modalidad de despido se basa en determinadas circunstancias previstas por la ley que permiten a la empresa extinguir la relación laboral cuando existen razones justificadas.
Se encuentra regulado en el Estatuto de los Trabajadores, concretamente en su artículo 52, donde se establecen las causas y los requisitos que deben cumplirse para que el despido sea válido. Sin embargo, en la práctica no siempre se cumplen correctamente estas condiciones, por lo que muchos despidos objetivos terminan siendo declarados improcedentes por los tribunales.
Por este motivo, cuando un trabajador recibe una carta de despido objetivo, resulta fundamental analizar si la empresa ha actuado conforme a la ley y si realmente existen las causas alegadas.
En nuestro despacho de abogados laboralistas en Zaragoza analizamos cada caso de forma detallada para comprobar si el despido cumple los requisitos legales y, en caso contrario, defender los derechos del trabajador.
El despido objetivo es la extinción del contrato de trabajo por causas relacionadas con la situación de la empresa o con determinadas circunstancias del trabajador que hacen inviable mantener el puesto de trabajo.
No se trata de un despido motivado por una sanción al trabajador, sino por situaciones que la ley considera justificadas para finalizar la relación laboral.
Para que este despido sea válido, la empresa debe justificar las causas que lo motivan y cumplir determinados requisitos formales, como comunicarlo por escrito, conceder un preaviso y abonar la indemnización correspondiente.
Si alguno de estos requisitos no se cumple, el despido puede ser impugnado y declarado improcedente o incluso nulo.
La legislación laboral establece una serie de requisitos que la empresa debe cumplir obligatoriamente cuando realiza un despido por causas objetivas:
La empresa debe entregar al trabajador una carta de despido que explique de forma clara y detallada las causas que justifican la extinción del contrato.
En el momento de entregar la carta de despido, la empresa debe poner a disposición del trabajador la indemnización correspondiente, salvo que acredite falta de liquidez.
El trabajador debe recibir un preaviso de 15 días naturales antes de que el despido se haga efectivo.
Durante el periodo de preaviso, el trabajador tiene derecho a una licencia de seis horas semanales retribuidas para buscar un nuevo empleo.
Si alguno de estos requisitos no se respeta, el despido puede ser declarado improcedente por un juzgado.
Las causas que permiten realizar un despido objetivo están recogidas en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores, entre ellas encontramos:
Se producen cuando la empresa atraviesa una situación económica negativa, como pérdidas actuales o previstas o una disminución persistente de ingresos o ventas.
La ley considera que existe esta disminución cuando durante tres trimestres consecutivos los ingresos son inferiores en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Cuando un despido objetivo es impugnado, un juez puede calificarlo de tres formas diferentes:
La empresa demuestra que existen las causas alegadas y que se han cumplido todos los requisitos legales.
Las causas no están justificadas o no se han respetado las formalidades legales. En este caso, la empresa debe optar entre readmitir al trabajador o pagar una indemnización mayor.
Tiene lugar cuando el despido vulnera derechos fundamentales del trabajador o se basa en motivos discriminatorios. En estos casos, el trabajador debe ser readmitido obligatoriamente y recibir los salarios dejados de percibir.
Uno de los aspectos más importantes en el despido objetivo es la indemnización, la cual dependen de la calificación final del despido:
Cuando existen errores en la carta de despido o falta de justificación de las causas, es posible conseguir que el despido sea declarado improcedente y aumentar considerablemente la indemnización.
La Ley establece que la empresa debe comunicar al trabajador el despido objetivo con 15 días naturales de antelación. Durante este tiempo, el trabajador continúa prestando servicios o puede ser exonerado de hacerlo, pero siempre debe cobrar su salario.
Si la empresa no respeta el preaviso, deberá compensar económicamente al trabajador abonando esos días en el finiquito.
Cuando los despidos por causas objetivas afectan a un número elevado de trabajadores dentro de un periodo determinado, dejan de ser despidos individuales y pasan a convertirse en un despido colectivo, también conocido como ERE.
La legislación establece unos umbrales concretos en función del tamaño de la empresa. Si se superan esos límites, la empresa debe iniciar un procedimiento específico de negociación con los representantes de los trabajadores.
En estos casos resulta especialmente importante contar con asesoramiento legal especializado para proteger los derechos de los trabajadores afectados.
Si un trabajador no está de conforme con su despido objetivo, puede impugnarlo.
En nuestro despacho analizamos cada despido en profundidad para valorar si existen motivos para reclamar y acompañamos al trabajador durante todo el proceso.
El despido objetivo es una de las áreas más complejas del Derecho Laboral, ya que requiere analizar tanto las causas alegadas por la empresa como el cumplimiento de todos los requisitos legales.
En nuestro despacho de abogados laboralistas en Zaragoza contamos con una amplia experiencia en la defensa de trabajadores frente a despidos injustificados. Estudiamos cada caso de forma individual, revisamos la documentación entregada por la empresa y valoramos las posibilidades reales de impugnación.
Nuestro objetivo es proteger los derechos de nuestros clientes y conseguir la mejor solución posible, ya sea la readmisión en el puesto de trabajo o la obtención de la máxima indemnización.
Si has recibido una carta de despido objetivo o tienes dudas sobre tu situación laboral, te recomendamos actuar con rapidez, ya que los plazos legales son muy breves.
Contacta con nosotros para analizar tu caso y asesorarte sobre las opciones disponibles.